El 17 de agosto de 2026, la policía militar y los agricultores iniciaron una nueva serie de ataques contra les indígenas Guaraní-Kaiowá, esta vez en la retomada de Aratikuty, en Dourados, en los territorios ocupados por el estado de Mato Grosso del Sur.
El 19, la policía militar llevó a cabo un desalojo sin orden judicial. Atacaron a les indígenas con gas lacrimógeno, balas de hule y munición letal. Y detuvieron a cinco personas.
Los ataques ya han dejado más de 10 personas heridas, entre ellas tres niños. También incendiaron viviendas, destruyeron alimentos y estructuras comunitarias. Incluso hay denuncias de tortura. Se utilizó una excavadora para cavar una zanja, con el fin de impedir el paso de les indígenas.
Los latifundistas que están detrás de los ataques tienen un historial de agresiones contra les indígenas. Pertenecen al mismo grupo que creó el llamado «caveirão rural». Tienen conexiones con grandes bufetes de abogados, cooperativas del agronegocio, el sindicato rural y empresas de seguridad privada que actúan en conjunto con pistoleros.
Políticos de extrema derecha, como Marcos Pollon y Rodolfo Nogueira, del PL de Bolsonaro, acudieron al lugar para intimidar y criminalizar la recuperación de tierras. Ambos tienen vínculos con la milicia Invasão Zero, que actúa contra las recuperaciones de tierras en diversas partes del país.
A pesar de la violencia de la que han sido víctimas durante siglos y en respuesta a la paralización de las demarcaciones por parte del gobierno federal, el pueblo Guaraní-kaiowá ha intensificado las retomadas en la región.
