El 26 de agosto de 2026, el gobierno de Trump anunció sanciones contra el colectivo tecnológico Autistici/Inventati (A/I), un pequeño colectivo gestionado por voluntaries en Italia que ofrece servicios como correo electrónico, alojamiento de blogs y sitios web, chats y videoconferencias de forma gratuita para activistas. Esto es una consecuencia de la designación de «antifa» como grupo terrorista, una decisión que puede tener consecuencias aún más nefastas para todes nosotres.
Dependemos en gran medida de plataformas e infraestructuras mantenidas por nuestros enemigos declarados. Desde las redes sociales corporativas, como Instagram, Facebook y X, hasta aplicaciones de mensajería como WhatsApp. Esto no solo nos deja vulnerables al uso de nuestros datos y metadatos en nuestra contra, ya sea por parte de los capitalistas o del aparato represivo del Estado —puesto que ambos colaboran contra los movimientos por la libertad y la justicia social—, sino que también podemos ver cómo nos quitan todos nuestros medios de comunicación de la noche a la mañana. Esto puede ocurrir mediante la suspensión de cuentas en plataformas de redes sociales, como ya ha sucedido con muchos perfiles anarquistas, antifascistas y a favor de la liberación de Palestina en Twitter/X, Instagram, Facebook, etc. Pero también puede suceder con servicios específicos que dependen de un alojamiento comercial, como lo que está ocurriendo con NoBlogs —el servicio de blogs de A/I, que aloja miles de sitios web de colectivos de todo el mundo—. Al momento de escribir esto, en la mañana del 28 de agosto de 2026, NoBlogs está fuera del aire.
Necesitamos fortalecer y construir alternativas a los servicios digitales corporativos. Necesitamos desarrollar resiliencia, multiplicando y difundiendo estos servicios por todo el mundo, y buscando cada vez más herramientas descentralizadas. También necesitamos buscar formas de comunicación que no dependan de las infraestructuras de comunicación que están en manos del Estado y las corporaciones, y construir formas de comunicación nuevas, más resilientes y seguras. Un ejemplo de ello son soluciones como Meshstatic, que utilizan ondas de radio a través de antenas de bajo costo para transmitir mensajes encriptados. Esto no solo será útil contra la represión del Estado, sino también para mantener nuestra organización cuando las redes de telefonía colapsen, como en los colapsos causados por eventos climáticos extremos, resultado del calentamiento global provocado por la acción humana.
Estaremos condenades si nos quedamos de brazos cruzados, esperando que una solución caiga del cielo, que nos llegue perfecta, lista y terminada. Siempre han existido alternativas, pero si buscamos la autodeterminación, debemos buscarlas activamente y trabajar juntos para que crezcan, se perfeccionen y se difundan. El mundo con el que soñamos debe construirse.
Toda nuestra solidaridad con quienes llevan décadas construyendo este mundo. Toda nuestra solidaridad y apoyo al colectivo Autistici/Inventati. Todo nuestro respeto y admiración para los demás colectivos de todo el mundo que han estado luchando y construyendo alternativas a las redes sociales, o mejor dicho, de dominación de las corporaciones.

